viernes, 7 de febrero de 2014

Correr o morir

El terreno de donde uno es va forjando las cualidades que uno posee, y si nos situamos a 2000 metros de altitud, allá por la zona Norte de la Comunidad Autónoma de Cataluña, adentrado en la frontera pirenaica entre Francia y España, donde el corretear es entre nieve y monte, entonces puede surgir una máquina humana del ultrafondo.

Correr o morir, surgió en una conversación, donde después de ilustrarme en conceptos de las carreras por montaña, me animaron a la lectura de este titulo de dualidad drástica. Su lectura me engancho desde el principio, donde no hay página que no deje una frase para la reflexión. Cuando comencé a leer el libro era  desde un punto de vista puramente deportivo, pero poco a poco me fui dando cuenta que su contenido va más allá. Es un libro donde el punto lo pone en la superación.

Tú, yo, él, otro o cualquiera, seguramente tengamos muy difícil o será imposible lograr los grandes retos de esta “máquina humana del ultrafondo”, que es capaz de cruzar de Oeste a Este los Pirineos durante ocho incesantes días de correrías,, subir y bajar corriendo el Kilimanjaro  o adentrarse en impresionantes retos de  fondo que dejan con la boca abierta a cualquiera, porque sólo es posible si la naturaleza te ha dotado de cualidades excepcionales, pero “el don y la genética no sirven de nada sin el trabajo” (dice Kilian Jornet).

El tener cualidades no es suficiente para Triunfar, porque las cualidades han de estar acompañadas del sacrificio, de la disciplina, del creer en lo que haces…, cuando todo esto confluye el cuerpo se convierte en roca, porque la mente es roca, y aquí está su gran lección. Solo obtendrás lo máximo y serás el mejor, quien a sus cualidades le sume la capacidad de control de la mente ante el sacrificio. “… concentrarme en dar un paso tras otro, en clavar la vista en el suelo y apretar los dientes para que los músculos obedezcan a mis pensamientos pese al dolor…” (Kilian Jornet). Y para el resto de los humanos nos queda el saber que nuestro límite no está en el cuerpo, está en la mente, y ahí será donde llevemos nuestras posibilidades a sus máximos, “… he descubierto que los límites no existen para nuestro cuerpo. De él solamente dependerán la velocidad y la fuerza, pero los límites reales, los que nos conducirán al abandono o a seguir luchando, los que nos permitirán alcanzar nuestros sueños, no dependen de nuestro cuerpo, sino de nuestra mente, de nuestra motivación, de las ganas de hacer realidad nuestros sueños.”(De correr o morir).

Animo a todo el mundo deportista o no que se adentren en  este interesante libro donde descubrir que llegar
Kilian Jornet
a sentir que tras kilómetros y horas, tus pies simplemente hacen del correr un baile con los obstáculos que simplemente te lleven a disfrutar con lo que haces, porque “ganar no significa terminar en primera posición. No significa batir a los demás. Ganar es vencerse a uno mismo. Vencer a nuestro cuerpo, nuestros límites y nuestros temores. Ganar significa superarse a uno mismo y convertir los sueños en realidad.” (K.J)

Kilian Jornet de 26 años, español, nacido en Sabadell  cuenta con un historial deportivo que nos deja con la boca abierta, donde  muchos  de sus  record no obtienen el reconocimiento que bien merece, por no existir una homologación oficial, pero no desmerece para nada su esfuerzo sobrenatural para conseguirlos.

Correr o morir de Kilian Jornet te reinventará, porque descubrirás que no tienes limites.

“No vale no luchar, no vale no sufrir, no vale no morir… 
ha llegado la hora de sufrir, ha llegado la hora de luchar,
 ha llegado la hora de ganar.
 Besa o mata”.
(Kilian Jornet, correr o morir)

jueves, 30 de enero de 2014

La historia de la crisis

La Alcazaba de Mérida
Acabo de adéntrame en Acazaba de Jesús Sánchez Adalid, novela histórica ubicada en el siglo IX (cuando la Reconquista). Mérida es una ciudad bajo el califato de Córdoba, donde cohabitan tres culturas (musulmana, judía y cristiana), me podría centrar en la cagada de una cigüeña sobre la cabeza del judío Abdías ben Maimun y como esta mierda es un augur que marca el destino de su hija Judit, pero hablare del cabreo de una población que esta asolada por la crisis económica y sus inmediatas consecuencias:

El valí de Mérida, después de la oración de la tarde de un viernes cualquier, se topo,  a las puertas de la mezquita Aljama, con una multitud encolerizada.

Griterío ensordecedor que se aquejaban de las malas cosechas, de las abundantes lluvias que inundan los campos y hacen los caminos intransitables y para mayor infortunio la pedida de sus ganados; pero todo ello era asumido, porque ¡El Omnipotente así lo ha dispuesto¡, no así los impuestos que crecían y crecían para enriquecer a los poderosos mientras  sus familias, sus hijos, no tenían nada que echarse a la boca.

Ante este panorama de crisis económica, se formo una turba rabiosa que  sólo quería manifestar su desazón con  gritos, lanzamiento de tierra, piedras y escupitajos ante el valí y su cortejo por  unos impuestos leoninos. Entre los vociferados gritos de la turba-masa resaltaban frases tales como -¡Allah os pedirá cuentas! ¡Ladrones! ¡Justicia! ¡No pagaremos ni un dinar!-, -¡Perros! ¡A Córdoba! ¡Marchaos a Córdoba  con vuestros amos! ¡Fuera! ¡Fuera!...

El tumulto se traslado de manera encolerizada por los barrios de la ciudad.

Ante estos hechos y el temor de que todo ello se transformara en una rebelión, el valí (máxima autoridad de Mérida) convoca a los notables de la ciudad en Consejo, reuniendo a ricos mercaderes, notarios, alfaquíes, maestros de la Madraza y autoridades dimmíes de los infieles (cristianos y judíos).

Y esto acontece en el Consejo:

“Animado por tan favorable reacción ante su discurso, Sulaymán propuso: -Los hombres que agraviaron a nuestro valí y a su Consejo el viernes frente a la mezquita Aljama deben ser castigados. Ya que, como hemos dicho, la obligación que tiene el creyente de pedir justicia y hallar verdad no justifica la rebelión. ¡Caiga, pues sobre ellos la fuerza de  nuestra ley! –

¡Muy bien! ¡Asís sea!- asentían los presentes-. ¡Sean castigados! ¡Eso es justo!.

-¡Sí!- prosiguió el cadí haciéndose oír entre el murmullo-. Pero tampoco debe olvidarse que, en nuestra obligación de hallar la verdad y la justicia en el gobierno de la ciudad, ha de ponerse de manifiesto lo que hoy nos ocurre…. –Alzó el dedo con autoridad-. Y a nadie se le oculta que sufrimos duros impuestos, en estos tiempos malos. ¡Debemos hallar la manera de lograr justicia verdadera!.

Se hizo un gran silencio de momento. Después algunas voces sueltas exclamaron: -¡Muy bien hablado! ¡Vela por la ciudad, valí Mahmud! ¡Valí, justicia! ¡Justicia y misericordia en nombre de Allah!.

Concluido el discurso del cadí, debía intervenir el valí Mahmud, que ya se había puesto  en pie para dictar sentencia. Con voz decidida y grave, anuncio: - Los hombre que profirieron insultos, escupieron y lanzaron piedras sufrirán mañana el castigo que manda la ley: se les cercenará la mano derecha a cada uno y la lengua hasta la mitad del paladar. ¡Cúmplase!.

Hizo un silencio y luego añadió: -En lo que a los impuestos se refiera, antes de aportar ninguna solución, debemos saber si hay unidad entre todos los representado aquí convocados-.”( de Jesús Sánchez Adalid en su libro Alcazaba)

Bueno hasta aquí he leído y que cada uno reflexiones y saque conclusiones. Yo sigo a mi trontón hasta el final porque esto entretiene y enseña.

sábado, 25 de enero de 2014

La Carrera de un 18 de enero en Sierra Nevada


El día está transcurriendo bajo una copiosa nieve, se hace dificultoso el andar por las calles, y los quita-nieves no dejan de circular por las calles principales, donde dejan un sonoro carraspeo. Los comentarios,  entre estos reconvertidos laguneros en manchegos de altas nieves, es que esto mejorará.

Entre copos y copos de nieve vamos dejando que las agujas horarias nos vayan activando para la III Snow Running  Sierra Nevada.

Pose bajo la nieve
Todo está escrupulosamente preparado: Mochila donde se guarda unos orejones e higos, silbato de emergencia, unos guantes, manta térmica, dni, un frontal de repuesto y el móvil con plena carga y el número telefónico de la organización. La vestimenta esta amontonada, desde las zapatillas con  cadenas, calcetines de compresión, polainas, malla transpirable y de invierno, camiseta térmica, una segunda capa de invierno con un cortavientos impermeable y en lo más alto gorro de montaña, gorra impermeable, pasamontañas y un frontal, las manos van protegidas con guantes de montaña, sin dejar las gafas de ver.

Tras recoger el dorsal, la organización dice que aun no tiene decidido el recorrido, nosotros estamos convencidos de que habrá cambios. Con la bolsa del corredor en la mano un avezado corredor nos comenta que la temperatura arriba rondará los menos  diez grados, con una sensación térmica en torno a los menos veinte.

Pletóricos en optimismo, y tras conocer los cambios de recorrido y consejos técnicos nos lanzamos a la zona de salida. La nieve sigue cayendo con ganas, dejando un cierto paisaje abominable.

 Pasamos el control técnico, donde se comprueba que todo está dispuesto para afrontar la III Snow Running Sierra Nevada 2014.

Me encuentro en la zona de calentamiento donde intento dar unos trotes. La nieve forma una esponjosa capa, donde los clavos y zapatillas penetran dejando un amortiguado crujido, noto pesadez y una sensación de dificultad que simplemente me anuncia que no va a ser nada fácil.

 Bromeamos y entre jocosas sonrisas nos decimos –La que nos espera-

Salida III Snow Running Sierra Nevada
Con cierto retraso y tras un tres, dos, uno, ¡ya!,  se da la salida que se inicia en permanente ascensión. Son zancadas pesadas (al menos así las siento), mientras la nieve simplemente hace dibujos de juegos, algún atleta intenta lanzar alguna broma que sólo es respondida bajo un forzado gruñido. Todos, desde el primer metro, sabemos que necesitamos hasta el penúltimo aliento.

Ascendemos y ascendemos. La nieve en polvo forma una homogénea capa de unos veinticinco cm, obligando cada uno de los atletas intentar copiar las pisadas del que le antecede. Formamos una irregular fila con bailes de luces de luciérnagas, donde una cortina de espesa niebla y nieve esconde cualquier referencia. Seguimos subiendo. La respiración se torna jadeante y en sofoco, obligando a insuflar el aire para que entre en cualquier recóndito rincón del organismo.

La procesión de encorvados bailante zarandean los cuerpos, donde un juego de pies tratan de impulsar en sobre esfuerzo las piernas.

El tiempo arrecia en ventisca, dejando como única referencia el sonoro paso del que llevas delante. Oscuridad, silencio, jadeo,.. aparecen los primeros con veloz bajada, su visión en mi interior fabrica un -ya estas próximo en culminar el ascenso-. ¡Error!, se sigue ascendido en un cansino ritmo en el que por mi cabeza ronronea aquel sonido militar de instrucción: un, dos, un dos, ¡pasooo!.

Hace tiempo que he dejado de ver más allá de la espalda del que va delante de mí, sólo trato de mantener la distancia de poco más de un metro, tarareo  en mi interior un, dos, un, dos,… sigo y lucho.

Las gafas están envueltas en una espesa capa blanca. Comenzamos a bajar. Se abren las zancadas. La ventisca maltrata cada rincón de la piel visible. Ajusto capucha, gorro, guantes y cortavientos, amplio zancada y fuerzo el ritmo porque quiero mantener la referencia en los atletas que sigo y no persigo. Las gafas han quedado en mero adorno que apenas protegen de un agua-nieve-granizo ventisquero.

Si tiene que ser es, sino tiene que ser no es.

Me quedo o sigo. Es mi debate, son mis dudas.  La bajada me está dejando escasas referencias, el primer
paso por meta lo tengo al alcance.

Me guían hasta el avituallamiento. Sorbo un caldo “calentico”. Siguen la dudas, miro el ambiente, donde hay abrazo de los primeros llegados. Miro hacia arriba, donde la ventisca esconde la montaña. Preguntó; ¿por dónde sigue el recorrido?.

Tiene que ser, porque tengo fuerzas y está no va a ser la primera carrera que yo me retire. Guardo las gafas de ver al comprobar que no sólo las envuelve una gruesa capa blanca sin el suplemento correcto que en la altura se ha perdido. Está decidido: sigo hasta acabar, sólo tengo que no perder la referencia del que va delante de mí.

Ascender, respirar, encorvar el cuerpo, aguantar los “riñones”, seguir, un, dos, un, dos,… avanzar y seguir la oscura procesión de luciérnagas andantes que se pierden en un ascender sobre velos de niebla, viento y nieve.

Cada un hizo lo que pudo
Volvemos a bajar, mi zancada se vuelve insegura, dando algún traspiés que otro, sigo y pierdo referencias. Trato de seguir las balizas. Miro atrás nada, miro hacia delante nada, estoy sólo y con escasa vista.

Es sólo acabar, es sólo aguantar, es porque tiene que ser y esta no será la primera carrera en la que yo me retire.

Cruzo la meta. Los dedos de ambas manos me duelen. Miro hacia la izquierda, hacia la derecha, hacia delante, ando,… una voz llega a mi, y con fuerza me dice: “… pero tú que pretendes con hacer esto, ¡ estáis locos! ¡estáis locos! “.

Gran carrera la que realizaron Bienve y Miguel, no por ello sin sufrir, y sino que se lo pregunten.

Nota: Agradecer la ayuda que me aportó el dorsal 198, del Grupo Montaña Pegaso, Fernando Camacho Peñin, que en la bajada final me acompaño hasta la meta, amortiguando considerablemente la dificultad que me causo la perdida de los lentes correctores, y relato lo que  me dijo “el crono que haga no importa, lo que es seguro es que esta carrera la vamos terminar” y, por supuesto, dedicarle el vídeo a María de los Ángeles, que a mi llegada a meta, me recibió en fuerte tono de cabreo, diciendo: “… pero tú que pretendes con hacer esto, ¡estáis locos! ¡estáis locos!” , y es que ella si que lo paso mal.

lunes, 20 de enero de 2014

Sierra Nevada 2014


Quizás, el día que decidí correr esta carrera de Alta Montaña, no imaginaba que superaría cualquier expectativa y rompería cualquier previsión conforme las zapatillas hacían crujir la nieve con cada paso que intentaba superar esta carrera extrema.

Sirva de adelanto este video de la salida de la prueba, a pie de las pistas de sky de Sierra Nevada. La escasa visibilidad, la ventisca, el azote de la nieve hecha granizo, los jadeos de respiración, conforme vas   ascendiendo a más de 2500 m, o incluso la perdida de las gafas (de ver) en pleno Borreguiles y dentro de un mar blanco de nieve en polvo,  todo ello y más, conforman una especial visión de una carrera que a la llegada en meta sólo pude distinguir unos sonoros gritos que decían: ¡Estáis locos!
Al fondo lugar donde se celebró
III Snow Running Sierra Nevada
Con la equipación completa
minutos antes de la salida


jueves, 16 de enero de 2014

Añoranzas

Los tejeros, carroza de Carnaval en
 Villafranca de los Caballeros
Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.
(Vientos del pueblo me llevan, Miguel Hernández).

Quiero utilizar este  verso, lleno de fuerza y lágrimas, de Miguel Hernández para dar la bienvenida a Loli por estrenarse en este mundo bloguero, bajo el título Añoranzas. Seguro que sus entradas están llenas de sentimientos y de sensibilidad, pero también traerán fuerza, impulso y pasión. Estoy seguro que nos llenará el corazón, porque  sus añoranzas serán pura sangre.

Apuesto sobre seguro, porque sus añoranzas no llevarán, nos arrastraran,… y a buen seguro que añoranza vendrá con mucha alma.

Buena andadura.

domingo, 12 de enero de 2014

Visión, misión y objetivo

Estamos en pleno invierno, es decir enero. Enero es el mes que nos sorprende, porque a veces, en sus largos fríos, nos regala días de luz intensa, donde el sol acaricia nuestros cuerpos con tal vehemencia que nos hace olvidar que el crudo invierno acaba de comenzar.

También enero es el mes de los comienzos, donde los propósitos, las intenciones y proyectos empiezan a tomar forma.

Este mes requiere que sus fríos no te amilanen y sus regalos en calma de ficticia primavera no te embelesen, porque el final del proyecto comienza en enero.

Aprovechando de las técnicas modernas de planificación y futuro y, por supuesto, adaptándolo a mi forma de vivir, desde este blog existe una visión: Ser Alma de Corredor, siendo su misión alargar lo máximo posible el mantener mi cuerpo activo en el correr y bajo un objetivo, hacer una ultratrail.

Correr o entrenar día a día, esforzase en situaciones, tiempos y momentos requiere tener pequeñas metas que te lleven al objetivo final, aquí entra el calendario:

18 de enero,  Ternua Snow Running Sierra Nevada 2014, donde la noche, la montaña y la nieve son todo un reto.

23 de febrero, Patones XTrem & Genaro Trail, Patones de Abajo, calzada romana, embalse del Atazar y la pura montaña nos abren una aventura.

23 de marzo, XII Carrera X Montaña Cuenca 2014, donde su 35 km será un puro test.

Del 27 al 29 de Junio, Gran Trail de Peñalara 60K, si todo va bien allí estaremos.

jueves, 2 de enero de 2014

La Noche de San Silvestre


Hablar en la noche es escuchar los susurros, es amplificar los sonidos, es ver revolotear las sombras, es desatar pasiones, es reflexión, es jolgorio, es lágrimas ocultas... La noche es algo mágico. Cuando hablamos de la última noche del año, es convertir la noche en San Silvestre, explosión de fiesta y superstición; porque la última noche se vive en fiesta, bajo un color rojo, con el pie derecho delante mientras uva a uva llegas a doce, pero también el último día fundido en la noche es correr en la San Silvestre.

El 31 de diciembre, día de San Silvestre, es el anochecer de la carreras, no es una, ni dos, ni cien, quizás superen el mil las carreras que aglutinan a cientos y miles de atletas en toda la geografía española. Tradición, superstición o diversión, quizás este tipo de carrera ha penetrado en el corazón de estas Fiestas y por ello esté teñida de sus mismos adjetivos, convirtiéndola  también en algo diferente.

Papas  Noeles, piratas, reyes, arlequines, gallos, pollos o gallinas,… donde la indumentaria deportiva se ve transformada para llenar las calles de fiesta, donde el correr, entre la mueca de esfuerzo es lanzar la alegría con pasión. La San Silvestre es la carrera donde el hecho de correr está  superado por  la jolgorio.

Un año más los atletas laguneros se han repartidos por las diversas carreras que pululan por nuestra geografía, pero, quizás por la proximidad y la comodidad en la distancia para la cena familiar, la San Silvestre Villacañera es la que mayor miembros reúnen del CA las Lagunas.

El pueblo de Villacañas año a año va creciendo en público, que como sí se tratara de un rito de fin de año, sus gentes salen de sus casas para poblar los aledaños del circuito y durante dos vueltas sumarse al ánimo que muestras los atletas que allí se parten en zapatillas.

Las calles de Villacañas, por algo menos de una hora, se  ven inundadas por corredores de todo tipo, donde entre los disfraces, siempre surgen esforzados atletas que quieren darlo el todo, aunque sea en fiestas, y este año entre los atletas que debemos destacar, no sólo por su esfuerzo, sino porque se ha estrenado en el recorrido a dos vueltas y con éxito, la joven atleta lagunera Ali y que además, en su categoría, ha conseguido llevarse el tercer puesto.