Otro libro que leo de Eloy Moreno, “Lo que encontré bajo el sofá”; antes fueron Tierra, Diferente, El bolígrafo Verde y El regalo.
Eloy Moreno nos escribe sobre el día a día, lo tuyo y lo
mío, y siempre acierta porque acaba con profundas reflexiones personales y
sociales.
“Lo que encontré bajo el sofá” me enganchó desde la primera
letra; todo ocurre en Toledo, donde sus leyendas y sus secretos que encierran
cada rincón de esta histórica ciudad nos trasladan al pasado y al presente. El
pasado ha ido dando forma el paso del tiempo y el presente se ha ido formando
día a día, quizás, por el rumor o el cuchicheo, aunque la realidad siempre
muestra una mayor crudeza.
En cada casa, al igual que en cualquier rincón de esta
ancestral ciudad, se escribe una historia personal, siempre con sus risas, llantos,
angustias y alegrías. “En el edificio,
dos pisos más arriba, una niña acaba de esconderse bajo las sábanas porque
tiene miedo a los monstruos, sobre todo al que está ahora mismo en el salón
gritándole a su madre.” (Lo que encontré bajo el sofá).
De Toledo es “una
ciudad hay que vivirla, sentirla, tocarla…Toquen, toquen estas paredes y noten
el frío que Toledo pasa por las noches.”(Lo que encontré bajo el sofá).
“y así, entre miles de
vidas e historias, entre verdades y secretos, entre rutinas y sorpresas… llega
la tarde.” Y nuestra protagonista
principal abre su secreto: “Aquel día,
como en la charla con mi tía, descubrí que en el reverso de las personas se
esconden miles de historias que en raras ocasiones salen a luz. Miles de
historias en las que podría incluir también la mía.”(Lo que encontré bajo el
sofá).
Entre medias de todo ello nos destapa esa sensación que se
respira en el aire social y que no es ajena a esos estructurales mundos
políticos que se han creado o hemos creado “Y
es que no tenemos una crisis económica; eso sólo es la consecuencia de una
clase política corrupta hasta donde no puedes ni imaginarte. Todo está podrido,
y no sólo a nivel político, sino en la sociedad”, y sigue con ello: “En realidad, la situación de este país se
puede resumir viendo este plato: Todo es una mentira, eso sí, muy bien
decorada, pero cuando te pones de verdad a comer, te das cuenta de que falta
comida.” (Lo que encontré bajo el sofá).Y, como siempre, su final es de los que
te sorprenden, de los que no te imaginas, de los que te dan que pensar y
reflexionar.
Mientras decides si leerlo o no, piensa esto: “A un político jamás hay que llamarle de usted, pues en el mejor de los casos es un trabajador a tus órdenes, y en el peor, un delincuente”(Lo que encontré bajo el sofá).









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