Estando en vísperas de San Isidro, ¿qué mejor que recorrer el castizo Madrid por donde este buen labrador dio parte de sus pasos?
La
mañana presenta la ocasión para, con mochila y bastones, ir desde Coslada a
Madrid, para entrar en el alma del patrón de Madrid.
Tras cruzar las minas de sepiolita (entre Coslada, Vicálvaro y San Blas), la vida te da oportunidades que debes aprovechar y verte entre las prisas de viandantes y coches, para que tú disfrutes tranquilamente de tus pasos; es un lujo que no se puede desaprovechar.
Primer
paso, el Campo Santo más significativo de la Capital de España, la Almudena,
nombre que lleva por ser la Patrona de la Ciudad.
Pronto me veo en la Monumental de las Ventas. Aprovecho para, entre las sombras de la figura del torero Antonio Bienvenida, tomar mi manzana, plátano y algo de agua. El trasiego de aficionados y turistas se hace notar y sentir; estamos en la tradicional Feria de San Isidro.
Calle
Alcalá me enfrenta a la Puerta de Alcalá, para seguidamente estar en el Palacio
de Correos y la diosa Cibeles. El Banco de España me lanza a la Puerta del Sol,
como siempre bien ambientado.
Ahora en la plaza Mayor lugar donde el rey Felipe II la manda construir y retrasa su inauguración para que coincida con la beatificación de San Isidro Labrador el 15 de mayo de 1620.
Es
el momento de un sosegado café en barra, vaya “clavada”, 3.20 €.
Entre ensayos musicales y alegría de una bulliciosa Plaza Mayor, entro en la calle Toledo, donde están las tradicionales alpargaterías, tiendas de cuerdas y turistas que se toman fotografías; llego a la Colegiata de San Isidro, lugar donde se encuentra el cuerpo incorrupto de San Isidro. Está en el altar mayor, dentro de un arca de plata. Tras la visita a la Colegiata y pasar ante San Isidro Labrador, cargo las tradicionales rosquillas del Santo (las listas y las tontas), para eso llevo mochila.
Ahora, tras un pequeño callejeo, llego a la casa donde parte de su vida la pasó San Isidro y donde murió; es una de las casas de los Vargas, hoy convertida en el Museo de los Orígenes de Madrid (conocido como Museo San Isidro). Aquí está el pozo del milagro, donde San Isidro hizo que las aguas subieran hasta sacar a su hijo, Illán, del interior. Este museo merece una pausada visita para conocer la evolución de Madrid.
Al
lado tenemos la iglesia San Andrés, una bonita iglesia, donde después de la muerte del Santo estuvo su
cuerpo.
Seguimos su paso hasta llegar a la calle El Águila; este lugar es donde, al parecer, nació San Isidro Labrador. Enfilamos hacia la Puerta de Toledo para ir al puente del mismo nombre. Un interesante puente que, tras cruzar el río Manzanares —hoy Madrid Río—, nos lleva a la plaza Marqués de Vadillo, para entrar en la Pradera de San Isidro.
¡Alto! Primero debemos parar en el centro del Puente de Toledo: a la derecha, la estatua de San Isidro Labrador, y enfrente, su esposa, Santa María de la Cabeza. Ambas estatuas presentan síntomas de deterioro y, siendo las fechas que son, no tienen una muestra de su festividad.
La Pradera de San Isidro, es el momento de comprar una parpusa. Puestos de feria, donde las rosquillas, parpusas, claveles, mantones, pañuelos y diferentes tenderetes franquean la Pradera; en su final, la Ermita del Santo, donde un trasiego de gente entra y sale (yo no voy a ser menos), para después ir a la fuente milagrosa, donde San Isidro clavó una reja y comenzó a brotar agua, agua que hoy bebemos.
La Pradera de San Isidro, lugar de labranza y trabajos de este humilde labriego, hoy convertida en una pradera, ¿Qué mejor que tomar un buen bocadillo y una cerveza aprovechando el verdor de la Pradera?.Ahora toca regresar: puente San Isidro, Puerta de Toledo, ronda de Toledo y de Atocha, tocando la calle Santa María de la Cabeza y pasando a la estación de cercanías de Atocha.
![]() |
| Pincha sobre la imagen para ver el video |
23 km que te dejan un agradable bienestar de Madrid y su Patrón San Isidro Labrador.
Track:
![]() |
| Pincha sobre la imagen para ir al track |






































