Las primeras y últimas de senderismo de media caña las compré hace más de 15 años. Este año las utilicé en mis últimas 9 etapas del Camino de Santiago (O Cebreiro hasta Finisterre); suerte que no llovió. Seguro que las seguiré utilizando, porque en mi tierra somos de poco “estrozar”.
Cierto
que tocaba cambiar y, por fin me decidí, he comprado otras Salomón, modelo X
Ultra 5 MID GTX o lo que es con Gore-Tex.
Desde un primer momento lo tenía claro, la casa Salomon es garantía de éxito en rutas de senderismo, trekking o montaña, creo que no me he equivocado.
Nada
más probarlas, entran como un guante, pero claro, mi experiencia me dice que
las botas de media caña necesitan un tiempo de adaptación; así ocurrió en mi
primera salida de 18 km, y terminé con una fuerte molestia en la zona del
tobillo izquierdo. Como consecuencia, empecé a utilizarlas de manera diaria
para adaptarme poco a poco al pie, porque aunque la zona de los tobillos está
acolchada, como se suele decir, cada pie es un mundo.
El
pasado miércoles, 19F, hice la prueba de fuego y para ello me lance con Paco,
Sergio y el Bienve a una ruta por San Pablo de los Montes, donde lo de menos
fue el desnivel de casi 1100 positivos en 17 K, lo importante fue el
comportamiento de las Salomon a lo largo de un recorrido donde no faltó pisar
el agua, andar entre piedras sueltas, subidas empinadas en terreno trailero
agudizado por los arroyos de las lluvias de este invierno y para mayor prueba,
bajadas con estos avezados senderistas que acompañé y llaman a estos tramos “A lo gallo,
gallina”, haciendo necesario poner esmero, cuidado y
buena bota.
Mis sensaciones es de una bota hecha a conciencia, el fabricante es sabedor del terreno por el que se va a mover por lo que apuestas por dar seguridad a cada paso, agarre en las subida y soportando perfectamente el equilibrio de la pisada por un terreno de surcos, oquedades, piedras sueltas, raíces y agua, a todo esto se le suma un potencial agarre al suelo que pisa y la garantía de finalizar con un pie totalmente seco, a pesar de cruzar arroyos y charcos.
También
añadir que las Salomon, modelo X Ultra 5 MID GTX, te transmite una sensación en
la que, con el uso y el tiempo, la bota se va mimetizando con el pie, donde pie
y bota serán tal para cual.
Un
aspecto que me ha llamado la atención es que esta bota es fría; en el pie necesitarás
en invierno llevar un calcetín apropiado y de lana que te proteja de bajas
temperaturas. No sé si es bueno o malo, a priori, no me parece mal, pues se
podrá dar una mayor utilidad en los distintos episodios que transitan a lo
largo de un año.
En fin, que tengan larga vida para el senderismo o el trekking; que los manchegos no somos de mucho “estrozar”.




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