lunes, 14 de agosto de 2017

Ruta de los Perdidos - Pirineos

Volvemos a los Pirineos, después de dos años retomamos estos “picachos”, en un lugar donde las rutas nunca dejan de sorprenderte. Esta vez, el Maestro y kinkillero de La Mancha, nos tiene preparado una circular que parte de la Pineta.
(Este vídeo está hecho por Jose Luis Quiñones)
Entramos por Bielsa y tras hacer noche queremos recorrer, durante cuatro días, lugares emblemáticos como es el Balcón de la Pineta,
Lago de Marbore (Nacimiento del río Cinca), cruzar a Francia por Tucarroya, llegar a el refugio francés de Espuguettes, bajar a el Circo de Gavarnie, donde está la caída de agua más alta de Europa), ascender hasta la Brecha de Rolando pasando por el refugio Sarradets (actualmente en obras por ampliación, se abrirá en la primavera del 2018), bajar hacia el refugio del Goritz, para a trevés del collado que lleva el mismo nombre llevarnos al valle de la Fuen Blanca, ascender  y descender el collado  de Anisclos y finalizar en el refugio de la Pineta, dando fin con ello a cuatro días de aventura en autoabastecimiento.

Lograr todo ello es una aventura física, mental, visual y emocional que superados crea una quinta dimensión de placer y satisfacción, al saber que has estado en lugares que difícilmente podrás volver a repetir.
Ascender intermináblemente, destrepar verticalmente, mirar la belleza de vacío, superar el cansancio ante naturales jacuzzi con vistas mágicas, dormir ante el ronroneo de la incansable agua, saber que el siguiente día te volverá atrapar entre esa doble dualidad maldita de esfuerzo – placer. En definitiva mezclar un cúmulo de sensaciones físicas y sensoriales que dan la verdadera dimensión de los que eres: Un ser pequeño e insignificante en manos de la inmensidad de una poderosa naturaleza que muestra aristas de belleza.
Bienve, José Luis, Ignacio y un yo por cuatro días hemos estado presos dentro de esta inmensidad, sometidos a sus caprichos y juegos, adormecido por la belleza de sus paisajes y sudorosos y doloridos por las reglas de su juego; porque, al fin y al cabo, nosotros simplemente éramos unos furtivos invitados dentro de esta inconmensurable naturaleza.


Track de la ruta de los Perdidos:
Fotografías:

Notas sobre la Ruta de los Perdidos:
Salida de parking municipal de la Pineta: 30 de julio 2017.
Llegada al refugio de la Pineta: 2 de agosto 2017.
Refugios de Paso:
1.- Espuguettes.
2.- Sarradets (Cerrado por ampliación desde la primavera de 2017 hasta la primavera 2018.
3.- Goritz.
4.- La Pineta.
Recorrido Circular: 56 km
Kilómetro por día:
30 de julio: 18 km. (10 horas). 31 de julio: 17 km. (10 horas) 01 de agosto: 13 Km (8 horas) y 02 de agosto: 8 km.(7 horas)
Desnivel positivo total:  4.185 metros.

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martes, 8 de agosto de 2017

Ruta Humedales Manchegos II - Lagunas Alcázar y los Carros.

-Ayer donde estuviste-, me dicen, -por mi pueblo-, contesto. A continuación traslado una serie de imágenes. Me mira sorprendido y empiezo a comprender. Soy Manchego, del centro de La Mancha un lugar donde la naturaleza no hace paisajes, sino que es la mirada de quien pisa esta Tierra.

La Mancha es una tierra dura, donde estalla el sol en una llanura sin límites, sin curvas. Un lugar de caminos infinitos, en horizontes desesperantes y sin sombras, que te llevan donde el Cielo y la Tierra se unen.

Mi Tierra es un lugar de paisajes sencillos, de dura sequedad, de severa aridez,… donde el que se va nunca desaparece. Aquí en esta mi Tierra puedes surcar sus caminos y encontrar fuertes sus colores, resquebrajadas tierras y escondidos oasis. Así son estas mis rutas que tienen como epicentro Villafranca de los Caballeros.


Una nueva ruta, sencilla y entre los otros Humedales Manchegos que el crujir de sus vasos lagunares te llegaran hasta tus entrañas, porque como dijo Camilo Jose Cela “La Mancha avanza, bebiéndose con su sed de siglos sus propios ríos”.

Track del recorrido los Otrso Humedales Manchegos Villafranca de los Cabaleros - Alcázar de San Juan - Villafranca de los Caballeros:


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martes, 25 de julio de 2017

República Dominicana

He tenido la oportunidad de vivir allende los mares una intensa experiencia. En aquel lugar donde Colón, en su primer viaje, bautizo como la Española. Desde aquella época
hasta hoy en día existen mil y un hecho que han ido constituyendo una historia; pero lo que es cierto que al cruzar el inmenso mar llegas a un lugar donde a España  le llaman la Madre Patria, pues sxisten muchos elementos que enraízan con nuestra tierra; sirva como ejemplo que la Patrona que da amparo al pueblo dominicano es Nuestra Señora de la Altagracia, imagen y devoción traída desde Extremadura.


Correr entre las calles de Santo Domingo, sortear el caótico caos de tráfico y poder vivir la vida desde dentro ha sido el intensificador de esta experiencia. He disfrutado de mi correría dentro del parque Sur Mirador (espacio que de 16,00 a 21,00 horas estaba libre de circulación, momento que está sometido a un intenso despliegue de seguridad). Aquí en su gran avenida y sus aledaños de zonas verdes se “lodaban” de toda clase de deportistas, paseadores y bailaores, haciendo las tardes animadas y tremendamente bulliciosas con un marcado carácter deportivo al aire libre; donde a pesar de su frondosidad no se sustraía a la tremenda humedad ambiental obligándome a un ritmo al trantan. Eso sí, sin entrar en más, siempre siguiendo el consejo “antes de que se haga de noche acaba tu actividad deportiva”,
Pero introducirme en esta sociedad de estrecha relación con España ha sido una oportunidad única que me ha enriquecido; sin olvidar las gratificantes conversaciones con puntos de vista sobre su historia y unión con España, sus ganas de salir del complicado tercer mundo o recordar los desayunos con la extraña pasta de plátano llamado “mangü” acompañado de avena o los diferentes arroces del mediodía que era regado con un pequeño pote de algo parecido a la habichuelas, éstas comidas base del pueblo dominicano, que no por ello dejo de ser un esfuerzo para este manchego de pan y queso.
El dominicano simplifica las palabras, las une y las reduce, incluso suprime el lenguaje por gestos, de ello bien me lo demostraron. Leguaje y gestos dan vida a una caótica ciudad,  donde un panorama de vehículos y motores crean su propio paisaje, alejado de los modernos y aislados resort.
Beber del coco magistralmente macheteado, saborear la diversidad de fruta esparcida en tenderetes de calle, degustar los chicharones y asados de pollo y cerdo a pie de calle, todo ello regado con el símbolo del devenir diaria de esta Nación: Cerveza Presidente de excelente frescura e inigualable sabor de tierra Caribeña, todo ello y mucho más me introdujeron en el arrítmico bombeo del corazón de la calle de ricos y pobres.
Pero allí, en Santo Domingo, encontré el alma que sustenta una forma de vida de toda una nación: El Colmado, algo cercano a la tienda de barrio (claro, que me acorde de la tienda de la Antonia, alma de mi barrio de mi niñez), pero con una significativa diferencia.
Entre la música y la diversidad de colores y formas que inundan el habitáculo, miro al colmadero y levanto una mano hacia arriba y otra hacia abajo en vertical. El comadero me sirve una “jumbo”, yo le doy 140 pesos. Comienza el rito donde sentados sobre
unas sillas y una pequeña mesa departimos conversación, rodeados de otros conversadores cuando no la palabrería esta amortiguada por  ambientada música (casi siempre bachata) que se esparce desde el interior hasta un marcado perímetro exterior de zona pública; mientras todo esto ocurre, nuestras manos degustan una impresionante Presidente, de sabor justo, de enfriamiento extraordinario y bajo un tamaño de compartir en un lugar donde todo se vende, porque de todo tienen y a todos llegan, así me decían – solo tienen para una cuartilla de arroz y una libretilla de aceite
, que es la comida de hoy, el Colmado se lo vende -, sigue diciéndome – Otras veces, le dice al colmadero dame esto y ábreme la cuenta -. El comadero escucha, habla conoce, sabe. El colmadero es el activado psicológico, su variabilidad de artículos en su diversidad de tamaños mantiene la vida del barrio y es la cerveza Presidente la que  hará que el problema de hoy se resolverá mañana, convirtiendo el colmado en el alma que mueve a toda una sociedad.

Corro tranquilamente regado por una espesa humedad, mientras disfruto en un país lejano, situado allende los mares, pero en un lugar donde los lugareños cuando dicen “Madre Patria” están diciendo España.

Pincha sobre la imagen de abajo y obtendrás una visión gráfica de los de allí:


Pincha sobre la foto de abajo he irás al track del recorrido:

Dedicado a Francis:


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lunes, 17 de julio de 2017

Patria

Primero se llevaron a los comunistas, pero a mí no me importó porque yo no lo era; enseguida se llevaron a unos obreros, pero a mí no me importó porque yo tampoco lo era, después detuvieron a los sindicalistas, pero a mí no me importó porque yo no soy sindicalista; luego apresaron a unos curas, pero como yo no soy religioso, tampoco me importó; ahora me llevan a mí, pero ya es demasiado tarde. Bertolt Brecht, poeta y dramaturgo alemán (1898-1956).

Gris, cielo gris. Llueve, siempre llueve.

Hubo una época donde el miedo envuelto en indiferencia existió, porque se miraba de reojo, se callaba, se cerraba la puerta, porque mejor no meterse, porque se decía sin querer decir. Hubo una época gris, de muchos días de nieblas envueltos en tinieblas, donde unos primero lloraron solos, a estos le siguieron otros, para luego ser más.

Hubo una época donde el miedo se movía por todas las esquinas, porque en nombre de una ideología un dedo señalaba la muerte.

Me dijeron con tanto entusiasmo, -Lee “Patria” de Fernando Aramburu, que te va a gustar-. Y de estas palabras no perdí ripio, y en cuanto pude me puse a ello.

Recuerdo aquellos años cuando asesinaban a un policía o guardia civil, que algunos decían desde su simplicidad –algo habrá hecho-. Pero ese “algo habrá hecho” se extendió a todas las capas sociales: Jueces, políticos, arrepentidos, empresarios, periodistas, intelectuales,… Pero ya era demasiado tarde porque una sociedad estaba enquistada, llena de temor y sin libertad. El extremismo separatista del nacionalismo tenía enfrentados silenciosamente a amigos y vecinos. Y todos sufrieron.

Fernando Aramburun, a través de Patria, se adentra en una etapa oscura donde matar por un radicalismo independentista había gangrenado la sociedad. El relato transcurre en torno a dos familias, que son vecinos y amigos; donde una  se integra en ETA y la otra sufre la extorsión de eta, donde uno forma parte de un sanguinario comando y la otra recibe la ejecución.

Un libro para leer con calma, donde hay momentos de saturación porque habla de una realidad muy cercana “Fulano hace un poco, mengano hace otro poco y, cuando ocurre la desgracia que han provocado entre todos, ninguno se siente responsable porque total, yo sólo pinté, yo sólo revelé dónde vivía, yo sólo le dije unas palabras que igual ofenden, pero, oye, son sólo palabras, ruidos”…. “Y saco de su bolso une espejito de mano para mirar por vez primera su ojos, su nariz, su frente de víctima del terrorismo.” (Patria, Fernando Aramburu).


Patria nos acerca a una sociedad dañada y envuelta en dolor mucho dolor “Bittori, en el cementerio de Polloe, durante la ceremonia del sepelio, le susurro a Xabier una cosa que este nunca ha olvidado. ¿Qué cosa? Pues que le parecía que, más que enterrar al Txato, lo estaban escondiendo” (Patria, Fernando Aramburu).

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miércoles, 12 de julio de 2017

Ejecución de Miguel Angel Blanco

Un triste aniversario, de una amarga espera. Día que dificilmente se borrará de nuestra memoria.
Testimonio  de aquel día :"Si hace unos días celebraba con gozo los 30 años de sacerdote, estos días celebramos los 20 años del secuestro y asesinato de Miguel Angel Blanco.
¿Por qué hago referencia a este fatídico día? Porque la Providencia quiso que a  los 10 años de mi ordenación sacerdotal, me tocara atender espiritualmente a Miguel Angel en su agonía.
 Todos recordamos dónde estábamos ese sábado por la tarde en el que se cumplía el plazo dado por ETA para asesinar a aquel joven de Ermua.
 Yo, desde septiembre de 1996, estaba destinado en el hoy Hospital Donostia, entonces Hospital Aránzazu, como capellán. Entre los sacerdotes destinados para ese servicio nos distribuíamos las guardias, y ese fin de semana estaba me tocaba a mí.
 Cuando unos cazadores encontraron a Miguel Angel en aquella cuneta, avisaron a los servicios de urgencias y desde la ambulancia que se acercó a Lasarte a atender a Miguel Angel, llamaron al Hospital Aránzazu para avisar que traían a un joven gravemente herido pero que todavía estaba con vida.   En el hospital todos dijimos que era Miguel Angel, aunque desde la ambulancia no se dio ningún dato para suponerlo.
 Fui a la puerta de urgencias a donde llegan las ambulancias y en breve llegó Miguel Angel, a quien no pude reconocer, a pesar de haber visto su fotografía en todos los medios, por el estado en que llegaba. La fotografía del momento lo dice todo.  En la puerta de urgencias le di la absolución porque no había tiempo para más, ya que los médicos lo llevaron al quirófano directamente para intentar salvar su vida.
 Terminado todo lo que pudieron hacer los médicos con Miguel Angel, lo llevaron a la UVI del hospital, y allí, ya con más paz, le di la Unción de Enfermos.
 Tampoco olvidaré nunca que esa tarde, tras ver el rostro ensangrentado de Miguel Angel, tuve la boda de una enfermera del hospital. La fecha estaba puesta y todo organizado… no se podía suspender, pero nunca se me olvidará el rostro de los novios y de los invitados…
Empezamos la boda recordando lo que acababa de ver y rezamos por Miguel Angel en aquella boda.  Fue la boda que más me ha costado celebrar en mis 30 años de sacerdote.
 Por la noche, de madrugada, me llaman a la UVI.
Allí estaba la madre de Miguel Angel agarrada a la mano de su hijo. Me llamaron para ayudar a comunicar a aquella madre que veía respirar a su hijo, por los respiradores, que esa respiración era mecánica,  y que su hijo ya había fallecido. Se le mantenía el respirador para que los órganos fueran trasplantables. Es hermoso pensar que alguien vive gracias a ese gesto generoso de la familia de Miguel Angel al permitir esa donación.
 Otra imagen que tengo grabada en la retina es cuando acompañaba al cadáver de Miguel Angel al tanatorio, donde esperaba su familia.  Al abrir la puerta de la sala, vi al obispo de Bilbao, obispo de Miguel Angel (Ermua está en Vizcaya), entre todos los familiares que estaban allí sentados, esperando la llegada del cuerpo. Me llamó la atención que no estaba con las autoridades políticas en el hospital, sino sentado entre los familiares, en el tanatorio del hospital.  Un testimonio de cercanía, y humildad en su saber estar en medio de un ambiente muy difícil.  Era un precioso testimonio de la presencia de la Iglesia con las víctimas.
 Han pasado 20 años, pero hay cosas que en la vida no se olvidan y quedan muy grabadas. Ojala aprendamos todos de aquellos días y de lo que siguió a continuación. Descanse en paz."

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jueves, 29 de junio de 2017

Ruta Molinos de Puerto Lápice

Complaciente mañana, donde los sofocos han dejado paso a una brisa mañanera perfecta para disfrutar del campo, de este campo ancho de la ancha Mancha.

Es mi primera ruta en bicicleta de montaña, espero y deseo que tenga oportunidad de otras, al menos ese es mi propósito.

Soy un neófito en esto de las modernas dos ruedas y me dejo llevar.

Pronto alcanzamos la subida a los molinos, bajo plato y modero piñones hacia arriba conforme vamos empinando la subida. Pronto noto el jadeo de mi respiración y el sofoco de mi corazón. Suspiro y pedaleo con ritmo esforzado.

En los molinos, primera parada. Fotos y recreación de vistas. Ahora descender, girando hacia “la parada del ciclista”. En esta primera parte aprendo dos cosas, una  que el casco nunca se debe olvidar, porque es una pieza básica y que ya que te gastas los “cuartos” en una buena bici, nunca te ahorres en el casco (Con toda la razón me dice Juanan), otra, que el bloqueo de la amortiguación delantera tiene un sentido y razón de ser al ir cuesta arriba.

Nos adentramos por el monte bajo hacia las Labores donde nos deja bonitas estampas.  Otra, ahora entre tanto traqueteo, soltamos amortiguación.

La Sevillana es acceso básico de iniciados en la bici de montaña.


Sin hacer una ruta muy técnica, si hacemos una ruta muy básica, donde el aliciente de alguna subida y sederos de trailera deja un pequeño regusto para seguir por este camino del pedaleo.
Pincha en la imagen para llegar al track


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miércoles, 21 de junio de 2017

La bici entre coches

Son casi las 7,00 horas de la mañana, como muchas otras, cruzo la Castellana y dejo a la derecha el acristalamiento del Corte Inglés. El tráfico va muy lento, demasiado lento para las horas que son. Casi estoy llegando a Cuatro Caminos y una ristra de coches siguen a una bicicleta (de estás eléctricas que hay en distintos puntos de Madrid).

El bicicletista va por todo el medio del carril. Erguido, orgulloso, pausado, manteniendo el ritmo que le da los pies y la electrizante bicicleta. Somos una procesión en una apenas despertante ciudad. No hay tráfico y calladamente se sigue al tranquilo bicicletista.

Mientras tanto recuerdo,…

Mi primer vehículo de traslado fue una bicicleta, comprada en Otero, de cuadro a medida, una todo carretera con marchas y de la marca RAZESA. Para mí en aquellos principios de los años 80 un superlujo, que pude comprarme con mi sueldo, que por cierto no llegaba al sueldo mínimo interprofesional de aquella época.

Con aquella bici verde Razesa me movía por un complicado Madrid de tráfico. Temprano con ella iba al trabajo (más de una vez me entremezclaba entre la llegada de los autobuses de los trabajadores en Atocha), luego vuelta, incluso alguna vez que otra me valió para coger la carretera de Andalucía/N IV para ir a mi pueblo. Gracias a la bicicleta tuve mi primera libertad de movimiento en un complicado Madrid, donde mezclarte con los vehículos era una auténtica arriesgada aventura.

En aquella época, los “cuatro” que nos movíamos en dos ruedas éramos unos locos suicidas en una ciudad y carreteras hechas para los vehículos.

La  bicicleta siempre ha sido un endeble vehículo de movilidad, cargada de TNT cuyo iniciador está en el exterior, y casi siempre identificado con el coche.

Es temprano, son casi las 7,00 de la mañana,…

Seguimos en procesión, detrás de él, que marcha  en medio. Cuanto tiempo ha pasado desde aquellos 80 (hoy la Razesa la tengo colgada a modo de museo y grandes recuerdo, de aquellos años, en los que me había comido medio mundo y buscaba comerme el otro medio). Hoy después de muchos años, entiendo al tranquilo bicicletista que marcha por medio del carril, ajeno a tráfico o cualquier circunstancia de circulación. Él va en bicicleta y contribuye a una ciudad mejor, más sostenible, más humana y de menos coches. Pero hoy cuando los sesenta no me son ajenos y los ochenta me quedan lejos, la percepción de mi mundo está a la inversa (medio mundo me ha comido y lucho porque no me coma el otro medio mundo).

Pienso, que no hay un “todo”, ni un “nada”, que la mejor línea casi siempre es la de en medio, pero no la de en medio del carril, sino de la comprensión, de entender que en la “mostruosa “ ciudad, moverse en bicicleta es sólo para unos pocos, porque pocos son los que el domicilio de su lugar de trabajo están a tiro de piedra, pero en muchos casos el trabajo necesita del vehículo y en otros, y que no son pocos, la edad o problemas de salud le obligan a utilizar el coche.

Me gustaría una ciudad sin coches, donde las bicicletas enarbolaran la bandera de una ciudad más humana, incluso donde el transporte público extendiera sus tentáculos de excelente comunicación. Ciudad de vías estrechas, aceras anchas, grandes espacios peatonales, arboles. Ciudad sin ruidos y sin stress.

Pero mientras todo esto llega, circulemos todos respetándonos. Entendiendo que el lugar que ocupamos en los espacios públicos es sólo momentáneo, y que otros enseguida que lo dejamos lo ocupan, y además es necesario para que todo fluya. Pido, en primer lugar, respeto y distancia para los más débiles, pero también pido respeto y cuidado por los más débiles porque cuando en esta ancha ciudad se sienten envueltos por una invencible armadura sobre dos ruedas, esa armadura es sólo invisible.




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