Este libro lo tenía por ahí escondido, así que llegó el día de desempolvarlo para convertirse en un libro de esos que no solo te abren la mente, sino que también te hacen ver la crudeza del mundo, que, por desgracia, el sistema oligárquico de poder a lo que llega es a cambiar uno por otro, para que sus personas, sus ciudadanos, sean solo meros instrumentos.
Monarquía, república, régimen
comunista y los talibanes son entre estos vaivenes en los que se mueve la vida
y la amistad de dos niños (Amir y Hassan).
Khaled
Hosseini escribe "Cometas en el cielo" y se deja llevar por su “terruño”
y vivencias, además de que, con certeza, nos acerca al pueblo de Afganistán. “El niño hindú aprendería muy pronto lo que
los británicos descubrieron a principios de siglo y los rusos a finales de la
década de los ochenta: que los afganos son un pueblo independiente. Los afganos
cuidan y protegen las costumbres, pero aborrecen las reglas" (Cometas
en el cielo).
Khaled
Hosseine nos adentra en sus formas de ver y entender la vida del pueblo afgano,
incluso a veces entiendes cómo interactúan sus costumbres: “coge dos afganos que no se han visto en su vida, déjalos en una
habitación diez minutos y acabarán descubriendo su parentesco.” Pero en la
misma medida la lectura se convierte en un desgarrador relato, donde quieres
negar que nada de eso sea realidad, aunque
“lo que hay de sobra son niños que han perdido su infancia” cruda reflexión
sobre que “en Afganistán hay muchos
niños, pero poca infancia.”. “-Ella parecía a punto de llorar-. Qué voy a
darles de comer… Me alejé de puntillas. Comprendí entonces por qué los niños no
habían mostrado el más mínimo interés por el reloj. Miraban mi comida.” (Cometas
en el Cielo)
Cometas
en el Cielo es ese libro que nos acerca a lo humano, a la dureza de la realidad
de otro mundo que existe y nos cuesta creerlo por su aterrador desgarro, donde
en determinados momentos los pelos se ponen de punta, las lágrimas se acercan a
los ojos y reflexionas sobre las miserias de la vida.
“Regresar a Kabul era como tropezar con un
viejo amigo olvidado y ver que la vida no le había tratado bien, que se había
convertido en un vagabundo, en un indigente.” (Cometas en el Cielo)
La
amistad de Amir y Hassan es el tema central y nos llevará a un recorrido,
recorrido que, junto con otros personajes, va marcando y trenzando la vida de
una historia cruel pero tremendamente humana.
Baba,
un padre que a veces es duro, otras muestra un extraño cariño, pero siempre una
línea de valores que irradia a lo largo de la narrativa de Cometas en el Cielo.
Rahim
Khan que pone el punto de armonía y el camino a la redención.
Assef
es un personaje que, inexplicablemente, mostrará una crudeza, quizás inhumana,
pero que es la realidad de un mundo que existe.
“Sueño que mi hijo crecerá y que será una buena persona, una persona libre e importante. Sueño que las calles de Kabul volverán a adornarse con flores de lawla y que en las casas de samovar volverá a sonar la música del rubab, y que volarán cometas por el cielo. Y sueño que algún día regresarás a Kabul para visitar de nuevo la tierra de tu infancia.” (Cometas en el Cielo).

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